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Mantenimiento de un barco en invierno (IV): el fueraborda

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Puede haber dudas sobre si invernar un barco en el pantalán o en seco cuando la embarcación tiene cierto porte, pero no hay motivo para llegar a tal disyuntiva cuando se trata de embarcaciones neumáticas.

En este caso siempre es aconsejable tener fuera del agua, por varios aspectos tan básicos como que estos barcos carecen de una patente de protección en el casco.

La embarcación

Obviamente la estiba se debe hacer de tal modo que solo las partes duras (casco) estén en contacto con los soportes. Es preferible desinflar ligeramente las cámaras de aire, sin que lleguen a deformarse. Cubrir con una lona oscura la embarcación también es una buena práctica, así como evitar que esté expuesta al sol.

Dependiendo del estado de las cámaras de aire puede ser recomendable aplicar algún protector tipo vaselina que evite la aparición de grietas.

El motor fueraborda

Una vez con la embarcación fuera del agua llega el turno de hacer el mantenimiento al motor. Lo primero es endulzar la máquina, tanto por fuera como por dentro. El endulzado del sistema de refrigeración requiere de acoplar el motor en una estructura de forma que el colector esté sumergido en agua dulce. Se pueden utilizar orejeras o un gran balde. El siguiente paso será forzar el tránsito del agua. Un minuto es suficiente, teniendo la precaución de que el motor está desembragado.

Si el motor cuenta con un depósito de combustible propio hay que proceder a su vaciado, tampoco se aconseja dejar combustible almacenado en un depósito independiente. Posteriormente se requiere el engrase a través de los orificios por las oquedades dispuestos para tal fin. El carburador también debe quedar vacío. La ocasión se muestra propicia para la sustitución de los ánodos de protección, de los que puedes encontrar una gran variedad en Nauticlick.

Mantenimiento de un barco en invierno (III): la varada

varada2En anteriores ocasiones desde Nauticlick hablamos sobre la idoneidad de invernar en el agua o en seco, y dimos algunos consejos sobre la cabullería y velamen. En esta ocasión vamos un paso más, optamos por invernar en seco. Una vez que estamos decididos a sacar el barco del agua e invernarlo en una marina seca, debemos prestar atención a algunos aspectos que mejorarán su conservación y evitarán daños en el barco.

Del agua a la cuna

El “travel lift” o pórtico es el equipo fundamental para que la embarcación abandone su estado natural. Por lo general son los propios operarios de la marina quienes se ocupan de toda la labor, pero es muy recomendable estar presente durante el izado y realizar algunas acciones básicas.

Las bragas deben estar lo más limpias posibles, es decir, sin restos de arena o materiales que puedan erosionar o perforar el casco. Los pórticos tipo “travel lift” son preferibles a las grúas, puesto que estas últimos izan el barco por un solo punto situado en el plano de crujía, sometiendo al casco a un esfuerzo de compresión para el que no está preparado.

Si se tiene ocasión, es preferible desmontar el transductor de la sonda o al menos velar para que la braga no coincida con él, además de desacoplar la hélice de la corredera, que también puede sufrir daños apreciables.

A la hora de colocar el barco en su situación definitiva la cuna debe ser la adecuada. Es preferible repartir el peso en varios puntos, coincidiendo con los refuerzos estructurales de la cuaderna. En veleros con orza nunca es recomendable apoyar la orza contra el suelo o cualquier otro objeto. La orza es una pieza independiente del casco que sufre mucho con estas prácticas, lo mejor es que penda y el barco se apoye con puntales laterales.

Mantenimiento de un barco en invierno (II): cabos y velas

edeeb41195f1e87a458abd2a9e0f4b20En la primera parte de esta serie de “mantenimiento de un barco en invierno” nos fijamos en aspectos preparatorios de la invernada, como es el escoger dejar el barco a flote o sacarlo del agua. En esta ocasión continuamos poniendo la atención en los cuidados que requiere un barco de cara al invierno, fijándonos en los sistemas de amarre utilizados durante la estancia de atraque y el cuidado de las velas.

Protección de los amarres

Los cabos sufren especialmente durante el atraque invernal. Los continuos roces con superficies duras y fijas los deterioran hasta el extremo de perderlos. Lo más adecuado es colocar muelles y amortiguadores, previamente examinados y de la resistencia adecuada.

En caso de utilizar cabos es buena idea forrarlos con una manguera de goma. No obstante, no está demás que los cabos principales (largos y esprines) se coloquen dobles con cabos independientes y de mena suficiente para soportar el desplazamiento del barco, así como revisar periódicamente los amarres.

El cuidado de las velas

Después de una temporada de navegación a vela el velamen requiere de un exhaustivo examinado y cuidado. Si no hay previsión de utilizar la embarcación durante la temporada invernal es preferible desarbolar el barco y estibar las velas en un lugar protegido.

El primer paso es desplegarla en una superficie plana y lavarlas utilizando un detergente neutro, mejor si es jabón. Tras el secado natural al aire libre se deben doblar cuidando de que no queden arrugas. Es cierto que la labor es dificultosa y es un trabajo arduo, pero se compensa con una más larga vida de las velas, que de otra forma se deterioran por quedar expuestas a la intemperie, aunque queden enrolladas. Además es una buena ocasión para examinar a conciencia el material y reparar los desperfectos.